esperando que pase aquella graciosa y peculiar moto con la que venías a buscarme aquellos días en los que aún te interesabas por mí… intento no acordarme de esas imágenes, quitarlas de mi mente y volcarme en lo imposible, pero siempre me pregunto, ¿Por qué? ¿Por qué sigues constantemente en mi cabeza? ¿Algún día lo sabré?
Siempre me acuerdo de aquel día en el que al decirme que me querías me robaste una sonrisa de la cara, fue aquel día en el que pensé que para mi serías irremplazable…
Por aquel pequeño pueblecito en el medio de la nada te conocí a ti, en los últimos meses se había convertido en el lugar que más odiaba del mundo, todo lo veía negro, todo me recordaba a ti. No podía dar dos pasos sin recordarte a mi lado, cuando éramos felices juntos… todo absolutamente, TODO me recordaba a ti… Pero al darme cuenta de las limitadas posibilidades de que todo volviese a ser como antes, tuve que cambiar mi punto de vista. Descubrí rincones perfectos, que por suerte no tenían absolutamente nada que ver contigo, con tus caricias ni tus besos.
Son esos imborrables días que no me puedo quitar de la mente, pero ya no más, es hora de olvidarte y seguir adelante, y tampoco necesito engañarme como hacen todas las demás pensando que vendrá otro que te sustituirá, que ocupará tu lugar, pero no solo no lo necesito sino que se que no es posible, tú lugar es tuyo y de nadie más, nunca nadie lo tendrá; nadie me hará olvidar nada de lo que pasé contigo y tampoco quiero olvidarlo. El camino recorrido contigo, fue contigo y no con cualquier otro, lo vivimos nosotros, tú y yo y eso es lo único que queda nuestro,aunque tampoco necesito que quede más.
Pero me da igual, no me importa, no me importas tú, no me importa nada, porque ahora me toca ser feliz a mí, y qué mejor manera de empezar, que estar completamente perdida allí, sin pensarte, en el mejor lugar del mundo.
Siempre me acuerdo de aquel día en el que al decirme que me querías me robaste una sonrisa de la cara, fue aquel día en el que pensé que para mi serías irremplazable…
Por aquel pequeño pueblecito en el medio de la nada te conocí a ti, en los últimos meses se había convertido en el lugar que más odiaba del mundo, todo lo veía negro, todo me recordaba a ti. No podía dar dos pasos sin recordarte a mi lado, cuando éramos felices juntos… todo absolutamente, TODO me recordaba a ti… Pero al darme cuenta de las limitadas posibilidades de que todo volviese a ser como antes, tuve que cambiar mi punto de vista. Descubrí rincones perfectos, que por suerte no tenían absolutamente nada que ver contigo, con tus caricias ni tus besos.
Son esos imborrables días que no me puedo quitar de la mente, pero ya no más, es hora de olvidarte y seguir adelante, y tampoco necesito engañarme como hacen todas las demás pensando que vendrá otro que te sustituirá, que ocupará tu lugar, pero no solo no lo necesito sino que se que no es posible, tú lugar es tuyo y de nadie más, nunca nadie lo tendrá; nadie me hará olvidar nada de lo que pasé contigo y tampoco quiero olvidarlo. El camino recorrido contigo, fue contigo y no con cualquier otro, lo vivimos nosotros, tú y yo y eso es lo único que queda nuestro,aunque tampoco necesito que quede más.
Pero me da igual, no me importa, no me importas tú, no me importa nada, porque ahora me toca ser feliz a mí, y qué mejor manera de empezar, que estar completamente perdida allí, sin pensarte, en el mejor lugar del mundo.