Ll(ámame) pequeña.

sábado, 12 de marzo de 2011

¿Recordáis la entrada del otro día en la que hablaba de la imperfección?

¿Recordáis que decía que era un día en el que estás feliz y que nadie te puede amargar? Pues nada, olvidadla, maldita imperfección y su putita madre. Hoy, muy a mi pesar escribiré todo lo contrario. Odio todos mis defectos, odio estar de mal humor constantemente por gilipolleces y pagarlo con quien menos se lo merece, odio sentirme absolutamente sola y eso me hace odiar a todo el mundo. Odio mi mundo imperfecto y odio no haber sonreído ni una sola vez hoy. Odio no encontrar absolutamente nada por lo que superarme día a día, y odio no vivir en mi propio mundo, sino en un maldito mundo ideado por Don Nosequien. Definitivamente, HOY la imperfección NO me hace feliz.