Ll(ámame) pequeña.

domingo, 12 de febrero de 2012

Que no quede lejos la felicidad.

Fugarme contigo y volver a pisar esas calles, mojarme con la lluvia de París, patearme la ciudad, ver la Torre Eiffel, sentarme ahí, en ese mismo punto desde el que está hecha la foto, mientras pierdo el tiempo, mientras pasan los segundos, los minutos, las horas. Escuchar el barullo de la ciudad, el ruido de los coches, ver a la gente pasar, salir del metro, ver a las palomas picotear las migas de pan que hay en el suelo, conversar mientras de nuestras cosas, de ellos, de nosotras, de lo que va a pasar en un futuro, de la vida en general. No sé, ya sabes, coleccionar momentos, buscar ese algo especial y grabarlo a fuego en la memoria entre carcajadas, como solemos hacer vaya. Cerrar los ojos con fuerza, con tu mano entrelazada con la mia, e imaginar que, desde que te conocí, el mundo es un poco menos malo y que la felicidad tampoco queda tan lejos.